lunes, 6 de junio de 2022

El más grande cineasta salido del abismo

Edgar G. Ulmer, director

(2002, publicada en El País Cultural -se puede ver el formato con que se trabajaba, subrayados en los títulos, por ejemplo-, aprovecho que hoy mismo tengo que hablar sobre Ulmer en una función de cine para rescatarla del pozo de mis archivos.)

 

Menschen an Sonntag (Hombres en domingo, 1929) fue una película seminal. Se trató de un proyecto que hoy podría llamarse independiente, llevado a cabo por jóvenes entusiastas al margen de la por entonces poderosa industria cinematogáfica alemana (antes de los créditos iniciales, un cartel dice que se trata de “un film hecho por y para amateurs”). Con base en el Rommanisches Kaffe de Berlín, este grupo de principiantes concibió la idea de un film semidocumental sobre lo que le ocurría a distintas personas, encarnadas por actores no profesionales, un domingo cualquiera en la ciudad. Fue una especie de versión protoplásmica del neorrealismo italiano de dos décadas después,  realizada con equipos prestados y rodada en tardes de domingo. El equipo realizador incluyó a Billy Wilder como guionista, Eugen Schüfftan como fotógrafo, Fred Zinneman como su asistente y a Robert Siodmak como co-director. Su hermano Curt Siodmak co-escribio y produjo. Edgar Ulmer, por entonces  recién vuelto de Estados Unidos, fue el otro co-director, productor y aglutinador del proyecto, y su financista. Su experiencia previa incluía trabajos como asistente o como diseñador de decorados con Robert Wiene, Alexander Korda, Michael Curtiz, William Dieterle, F.W. Murnau, Erich von Stroheim y Cecil B. De Mille entre otros.